¡BIENVENID@S!
Como si tuviera a alguien que me quisiera leer, o por si yo me quiero leer por echarme de menos, o por si algún día necesito exponer a un juez que hice determinado día, doy por cortado el lazo, rota la botella de champán contra la proa y disparado el cartucho de fogeo a este mi blog, “Algún alguien, Ningún nadie”. Me llamo Endini. Endini Coubuccini me llamo.
Es de rigor, para todos los que no me conocen, los que creen conocerme y para mi que aún me estoy conociendo, presentarme, explicarme, darme contexto. Todas las personas tienen, o deberían tener, una cierta inquietud artística, o algún algo que les ayude a focalizar su creatividad. Yo, que por terceras personas he llegado por considerarme un tipo hiperactivo, algo esquizo e incluso peculiar, he intentado enfocar todo eso que aún no he bautizado en todas las materias que he podido.
Claro que hago música, lo mío es el Rap, lejos de lo que pueda parecer, o de lo que pueda intuirse en un primer vistazo a mi persona, el Rap ha sido, es y será, una de las grandes vías que tengo para sentirme yo, sentirme especial. Escribir poesía derivó a escribir mis primeras canciones (con 13-14 años) incluso grabé una cinta con mis primeros temas a los 15, que no sé si regalé a quien considerara especial en su momento, o simplemente sigue en una de mis infinitas cajas de zapatos con recuerdos, pero que mataría por recuperar. Por lo cual, siempre seré Rap, Endini Coubuccini viene de ahí, de darle un nombre a mi inquietud como Mc, y es del Rap del que saqué mi vena de escritor, y siempre estaré agradecido. Tengo un grupo con mi hermano, Iamgus, os mantendré al tanto. Otro día os contaré mi historia en el Rap.
Nunca fui bueno dibujando, soy un zurdo de poca precisión en líneas rectas, curvas, formas y deformidades, y eso me ha jodido la vida.
Todas las noches sueño.
Adoro el cine, siempre quise ser actor, ya desde pequeño, no sé porqué, supe que era finito, que no iba a estar aquí para siempre y que luego no hay nada. Me fascinaba ver a esos actores que en una película eran soldados y en la próxima médicos, vi en ello, en la actuación, la manera de vivir todas esas vidas que no podré vivir. Actualmente trabajo en una puta tienda de souvenir para poder pagarme la escuela de arte dramático el año que viene, aún espero la contestación a mi solicitud, al tanto os mantengo.
Y por último y sobre todo, me debo a la escritura. No sé si tengo cosas que decir, que contar, o si merezco ser leído, pero dejar mi pensamiento plasmado en caracteres me alivia, el saber que lo que hago deja constancia, aunque sea solo para mi, aunque solo sea para no perder cordura.
Como el que expone las condiciones de un secuestro.
Abro este blog para de una vez por todas no obligarme, sino motivarme a escribir. Encontrareis todo lo que me inquieta, reseñas de películas, de discos, de libros, también solamente idas de olla, poemas, alguna historia, fotografía… No sé, espero se abra ante mi el abanico de las posibilidades que me otorga estar en la nube, que alguien me lea, aunque sea solo mi cuadrilla y algún alguien especial, y me descubra, se sienta identificado.
Acostumbrado a que el fin del mundo llegue a menudo.
Aún estoy por conocerme, espero esto me ayude a saber quien soy, porque un día me sentí yo, y quise ser algún alguien, ningún nadie.
Bienvenidos, bienvenidas.
Dedicado a las pantallas reflectantes de la ostia de los portátiles que impiden escribir a gusto de día al aire libre, y sobre todo al blog “The Tiny Box”, tanto espero de usted como tanto espero espere de mi.
Gracias.
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